lunes, 7 de mayo de 2012

De aguja

Desde lo alto miro el mundo, aupada por mis tacones de aguja. Los heredé de mi madre, quien me adiestró bien en el difícil arte del contoneo para evitar con gracia los sinsabores de la vida. Las agujas son muy útiles para zurcir los agujeros del fracaso y también para confeccionar sábanas con las que arropar noches solitarias. Combinan bien con todo. Adornan primorosamente los pies con los que piso fuerte la existencia. Desde esos pocos centímetros más arriba se puede mirar por encima del hombro ciertos problemas, se puede agarrar al vuelo la lujuria y el deseo, se puede asistir incluso a entierros manteniendo a raya la pena. Junto a un vestido de flores detienen el tiempo. Junto a un traje de chaqueta engañan la tristeza. Sólo una vez los guardé en el bolso y anduve de puntillas. Fue cuando te quise. Repetías en mi oído que me amabas mientras apisonabas con tu zapato plano mi alma manteniéndola a ras de tierra. Tuve que abandonarte, aunque perdí uno de mis tacones. Clavé su aguja en tu mano, diestra y refinada en propinar reveses. Salí de tu vida cojeando, sí, pero a doce centímetros del suelo.


Presentación del libro en Buenos Aires


Éste es uno de los seis micros que forman parte de la I Antología de Microrrelatos Triple C, ese maravilloso proyecto fruto del sueño de Danik Lammá y Caro Fernández, las jefas de la cofradía del cuento corto Triple C. Han reunido a 25 microrrelatista de habla hispana que comparten la misma pasión por este género, pequeña muestra de los excelentes escritores que forman parte de esta cofradía. El libro fue presentado el 10 de marzo en Buenos Aires y tuve el honor de que Danik eligiera leer "De aguja" en esa presentación.
Sirva esta publicacíón del micro en mi blog como homenaje y agradecimiento a su labor.



19 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Mírala que contenta ella!!!
No me extraña, claro, y el micro... muy bueno con cinco últimas palabras terribles, que dan "profundidad" a todo.
Un beso.

Pedro dijo...

Disfrútalo, Mar. El micro estupendo.

Abrazos!!

Nicolás Jarque dijo...

Mar, es un microhomenaje a los zapatos de tacón. Con ellos has fabricado un relato de altura, mucho más de esos doce centímetros. De su mano, nos has trasportado con mucho arte por la vida de la coprotagonista, enlazando sus capítulos con buenas pisadas.

¡Enhorabuena! Sin duda esta antología no defrauda y han realizado una gran selección.

Un abrazo fuerte.

Nicolás Jarque dijo...

Perdón, se me olvidaba. En la foto luces como una colegiala con zapatos nuevos.

Abrazos.

David Moreno (No Comments) dijo...

Una gran selección de la que estoy orgulloso formar parte, al lado de autores de tu clase.

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Xesc dijo...

Felicidades Mar.

No había tenido la oportunidad de leer este micro tuyo, muy tuyo que me parece extraordinario. Esos zapatos han vivido mucho y dejan muy arriba esa salida coja y victoriosa.

Abrazos

Patricia Nasello dijo...

Qué felicidad saberte parte de un mismo libro.
Felicidad y orgullo.

Este micro, como ya me tenés acostumbrada, una delicia de lectura.

Un fortísimo abrazo, Mar

Aurora Ruá dijo...

Muy buen relato, Mar, no lo conocía. Me ha gustado.

Anónimo dijo...

Qué guapa y feliz...!!! Estas radiante y relajada se te ve con lo que más amas, los libros, las historias, las que has escrito y las que aún guardas...un besote...
Pilar(canalillo)

Gabriel Bevilaqua dijo...

¡Enhorabuena, Mar! Por la publicación en la antología, por el texto (maravilloso), por lo feliz que se te ve y por lo guapa.

Saludos cordiales

ana dijo...

Enhorabuena guapetona!! Un gran micro,que bien hilas las palabras,la historia que descubres,te ha quedado bordado!!
Felicidades,Ana

Isabel Barceló Chico dijo...

Enhorabuena por el microrrelato y por la publicación de ese libro. Siempre es una alegría ver que hay quien se arriesga a apoyar estos proyectos creativos de los que difícilmente se saca algún lucro que no sea puramente literario. Un abrazo y sigue feliz.

Yolanda dijo...

Un texto fantástico, desde mis zapatillas de andar por casa, decirte que me han encantado tus tacones de aguja.
Un abrazo.

Miguelángel Flores dijo...

Es que es una maravilla, Mar. Es buenísimo. Me chifla que se vaya a doce centímetros del suelo, después de clavar un tacón en esa mano que da reveses. Enhorabuena, Mar, por ese libro que, hija, nadie te va a quitar.
Un abrazo.

Mar Horno dijo...

Muchas gracias por todos vuestros comentarios, la verdad es que este libro es para mí muy especial y estoy que no estoy en mí de la alegría. Un abrazo para todos.

MJ dijo...

Enhorabuena, Mar. No podías faltar en esa Antología.

Un beso.

Elysa dijo...

¡Enhorabuena, Mar! Es un micro espectacular y me encanta ese clavar en la mano de propinar reveses, un final fabuloso.

Besitos

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

La misericordia es el talón de Aquiles de la justicia...

Algunas mujeres saben muy bien que el riesgo de cuidar unos zapatos con unos tacones tan valiosos - la dignidad de ser mujer - es que terminen perdiendo aquello en que consisten su auténtico valor...

Un beso, paisana.

María Antonia Moreno dijo...

Besos Mar, y enhorabuena!

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