miércoles, 13 de noviembre de 2013

Alzheimer


Se llama Penélope. Si decide preparar café lo olvida enseguida  cuando observa la textura del azúcar porque le recuerda la arena y acaba en la playa mirando el vaivén de las olas que es muy parecido al balanceo de la hamaca de nuestro patio en la que termina recostada contemplando el color del cielo por donde cruza una nube que le provoca un deseo incontenible de comer algodón dulce cuyo sabor—confío siempre— puede que le traiga a la memoria mis besos. Entonces acerco ansioso los labios pero ella vislumbra mis ojos amargos y le apetece de pronto tomar café.


Foto de Pilar Mariscal


Ganador semanal en el programa cultural de Ràdio 4 "Wonderland".

PARA OIR EL PROGRAMA (hacia el minuto 53)

13 comentarios:

David Moreno (No Comments) dijo...

Enhorabuena, micro genial, como vas enlazando...

Estuve de finalista...también Nicolas Jarque y Juancho Plaza.

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Miguelángel Pegarz dijo...

Enhorabuena. Me gusta mucho cómo cierras el círculo. Y que la visión d ela enfermedad, pese a la crudeza del relato, no deje de ser amable.

Nicolás Jarque dijo...

¡Enhorabuena, Mar! Me alegro mucho de estar tan bien acompañada, contigo y con David, Juancho y Mateo. Da hasta vértigo.

Este microrrelato bien podría formar parte de "Precipicios habitados", el cual estoy disfrutando como la mayoría de ocasiones en que te leo. Tiene ese punto de originalidad y esa vuelta de tuerca que sabes impregnarle a tus creaciones.

Tienes ese don de contar historias fantásticas con una voz narrativa que embelesa.

A seguir así.

Besos.

Mar Horno dijo...

DAVID, qué bien acompañada he estado y qué difícil haber resultado ganadora con semejante elenco de finalistas. Enhorabuena también a tí.

MIGUELANGEL, todas las enfermedades son muy duras pero ésta es tremenda, sobre todo para los familiares. Eso ya lo sabemos. Yo he querido contarlo sin dramatismos. Un abrazo.

NICOLÁS, enhorabuena, me ha encantado tu mago sin trucos. Con lo difícil que es desaparecer. Todos lo quisiéramos hacer en algún momento de nuestras vidas. Es un orgullo para mí que hayas quedado finalista en la misma semana que yo. Un abrazo.

Mei Morán dijo...

Un relato con un hilván sólido. Tierno es también.
Un beso, Mar.

Mar Horno dijo...

MEI, el hilván me costó bastante y tuve que utilizar un hilo muy grueso. Pero sí, a pesar del drama es muy tierno. Un beso.

Cabopá dijo...

Hacer las cosas "de seguido" cómo tus letras para no olvidar.
¡Felicidades!
Sabes, que me alegro de tus éxitos.
Besicos

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Muchas felicidades, me ha gustado mucho.
Besicos muchos.

Xesc dijo...

Felicidades. Por todo.
Un microrrelato excepcional.
Abrazos

Yolanda dijo...

Me gusta el ritmo del relato, el tema es duro pero logras desdramatizarlo.
Felicidades por tu estilo e imaginación, te seguirán dando alegrías.
Un abrazo

Mariángeles Abelli Bonardi dijo...

MUY BUENO, Mar. Sé qué tan cruda puede ser la realidad del Alzheimer porque en mi familia lo vivimos en carne propia (una de mis tías). A mí también me gustó el encadenamiento de imágenes y percepciones que nos va contando la historia de Penélope y quien supongo yo que es tu esposo o su pareja.
Hace mucho que no pasaba por aquí; aprovecho a felicitarte por la reciente publicación de tus "Precipicios habitados", que un día de éstos espero poder leer.

Cariños, Mariángeles

Mi blog: mariangelesabelli.blogspot.com.ar

Juan Esteban Bassagaisteguy dijo...

Genial, me gustó mucho.
¡Saludos!

Sotirios M dijo...

Un micro escrito con una enorme maestría. Un abrazo , Sotirios.

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