viernes, 16 de marzo de 2012

Perder la cabeza

Finalista en La Microbiblioteca






Esa mañana llevé las mochilas al colegio dejando a los niños colgados en la percha. Expuse en la reunión de inversores una detallada lista de la compra olvidando mi informe en el imán del frigorífico. Paseé el paraguas mientras el perro dormía en casa. Y cuando me encontré haciendo el amor con el vecino del quinto mientras mi marido había ido a bajar la basura, supe, sin lugar a dudas, que había perdido la cabeza. La encontré después de unas semanas y aunque el médico logró cosérmela a pequeñas puntadas, nunca ha vuelto a ser la misma. Ahora, para evitar cualquier olvido, la llevo siempre conmigo en una caja de sombreros junto a un papel bien doblado donde dice: nunca te casaste, no tienes hijos, llevas dos años en el paro y no vive nadie en el quinto.

A Pilar, que me sopló la idea

Este micro ha quedado finalista en el mes de febrero del Concurso de Microrrelatos de La Microbiblioteca. Excelentemente acompañada por los textos de Esteban Dublín, Mei Morán e Iván Teruel

Mayor alegría por el nivelazo.  ¡Muchas gracias!.


39 comentarios:

Elisa dijo...

Me encanta este micro Mar, es estupendo, lo vi en la Microbiblioteca y estaba esperando que lo publicaras para felicitarte: ¡¡¡¡Enhorabuena!!!!
Cuando ya crees que está el pescado vendido, le das otra vuelta más al final. Es divertida, aunque triste (o triste aunque divertida).

Nicolás Jarque dijo...

Mar, ¡Enhorabuena múltiple!

1. Por la mención del concurso.
2. Por haber escrito este MICRORRELATO, que para mí, contiene todos los elementos de un buen micro.
3. Por superarte día a día.
4...

A seguir así de bien, leerte siempre sorprende y proporciona un aire fresco. Se aprende mucho.

Un abrazo fuerte.

Patricia Nasello dijo...

Extraordinario, Mar!!!!
Coincido con Elisa, cuando el micro ya es un lujo, das una nueva vuelta de tuerca que te deja con un nudo en la garganta.
Muy merecida distinción.

Un abrazo admirado

Anónimo dijo...

Mas dejao muerta moría. Fabuloso. De verdad. La olivarera del Sur.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

¡Enhorabuena, Mar!

Tal como comenté en la Microbiblioteca, ver nombres como los vuestros entre los finalistas da una idea clara del nivel que ha adquirido el concurso.

Este micro es muy, muy bueno. Suscribo lo dicho por Nicolás, tiene todos los elementos de un buen micro.

Un abrazo feliz.

David Moreno (No Comments) dijo...

Enhorabuena, es un muy buen micro. Chapeau. Y vaya acompañantes, de lujo.

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Cabopá dijo...

¡Eres imparable,cómo el mar en su oleaje!

Un micro con trazas de surrealismo,bien hilvanado desde el principio hasta el final.

Nada hace extrañar que sea finalista, sin conocer los demás, diría que podría ser ganador...
Besicos Mar.

Rosa dijo...

Jajajajajaja es buenísimo Mar. Enhorabuena.
Besazos desde el aire

PD. Menos mal que estabas de musas caídas ;)

Esteban Dublín dijo...

Felicitaciones, querida. El que está bien acompañado soy yo.

¡Abrazos y besos!

Yolanda dijo...

Buenísiiiimoooo, enhorabuena, y conserva esa cabeza que nos regala historias tan grandes con las que tanto disfrutamos. Un abrazo.

Juan Ojeda dijo...

Felicitaciones!

Esta narración tiene el punto justo entre brisa y pedregal (o quizás ensayando sinonimia nocturna digamos entre absurdo y lógica),

cuando abrí la caja de sombreros una grieta de estremecimiento nació en mi espíritu, muchas gracias.

Es tanto-tanto lo que expresas, recordar que el ancla con la conciencia es lo que no está,

Abrazos.

Susana Camps dijo...

¡Buenísimo, Mar, impecable micro! La verdad es que no lo había visto en el blog de la Microbiblioteca (llevo unas semanas de lectura muy irregular), así que me he alegrado un montón al leer la noticia y, desde luego, el texto me parece estupendo, se disfruta de principio a fin... una sorpresa frase a frase, agridulce y en su punto.

Mar Horno dijo...

Elisa, muchas gracias, la verdad es que es un micro que hecho y rehecho varias veces porque no terminaba de funcionar. Sólo cuando día esa vuelta de tuerca final me convenció. Un beso.

Gracias Nicolás, es un texto fresco y divertido pero que esconde una realidad muy frecuente. El Orfidal se vende como rosquillas y las casas de sombreros se agotan en las tiendas. Un abrazo.

Patricia, muchas gracias, viniendo de tí el comentario, que eres una maestra de la escritura, es un halago. Un abrazo.

Mar Horno dijo...

Hola Pedro, es verdad, este mes yo creo que La Microbiblioteca se ha superado. Los ganadores y finalistas han sido de excepción. Un abrazo.

Muchas gracias David. Un abrazo.

Olivarera del Sur, que se me había pasado el anónimo. Lo de Olivarera ya me da una idea. Muchas gracias, viniendo de tí, que escribes y estás curada de espanto es un lujo es comentario. Un abrazo.

Mar Horno dijo...

Gracias Capobá, la verdad es que cualquier finalista podía haber sido ganador. Micros excelentes este mes. Un beso.

Hola Rosa, pues sigo de musas caídas, viviendo de las rentas de enero. Un abrazo desde el mar.

Hola Esteban, felicidades a tí, por ese micro tan bien escrito y tan inquietante. Un abrazo.

Mar Horno dijo...

Yolanda, la verdad es que desde hace un mes llevo mi cabeza también en una caja de sombreros. Veremos como termina la cosa. Un beso.

Hola Juan, la verdad es que el micro destila humor pero muestra una situación dura y preocupante. Nadie sabe a donde va. Un abrazo.

Gracias Susana, un privilegio tener tu comentario en el blog. Y si tú tienes lecturas irregulares yo ni te cuento. Un beso.

Aurora Ruá dijo...

Genial! Es muy bueno. Felicidades.

Odys 2.0 dijo...

Es el que más me gustó del elenco de elegidos, con diferencia. Rezuma humor, pero el trasfondo de soledad y daño psíquico deja un regusto de tragedia en ciernes, de inquietud por esa vida que pende de un hilo tan frágil.

Besos.

Lola Sanabria dijo...

Estoy con Alberto. Genial esa pérdida gota a gota hasta llegar al paro. Deja sabor agridulce por la combinación de humor y drama. Un puntazo. Como siempre, Mar. Eres la reina de la Microbiblioteca.

Abrazos de enhorabuena.

Mar Horno dijo...

Gracias Aurora. Un beso.

Hola Odys. El micro nació de una conversación en el trabajo donde una compañera me decía que su marido había llevado a los niños al cole sin las mochilas. ¡Un día se deja a los niños y lleva las mochilas, te lo digo yo!, terminó diciendo. Detrás de este humor está la situación de desequilibrio físico y mental que vivimos arrastrados por la vorágine de obligaciones y prisas. Nos pasará una factura muy alta, no me cabe duda. Un abrazo y gracias por pasar.

Gracias Lola, es uno de los micros más trabajados que tengo. Lo he hecho y rehecho mil veces, y yo creo que eso se nota. Un beso, reina de Wonderland.

Laura dijo...

Fantástica idea, y fantástica forma de llevarla al papel. Felicidades por ser finalista del mes de febrero, y yo creo que quedaste también en otro mes ¿no?. Estás imparable Mar ¡no pierdas la cabeza!.

Un besote.

Esperanza dijo...

Ja,ja,ja, es genial como lo has retratado, y me ha parecido tan cercano... un día fui a recoger a mi hijo al cole y con las prisas me llevé la mochila y me dejé al niño, todavía recuerdo la cara de mi hijo cuando a los dos minutos volví a por él.

Enhorabuena.

Un abrazo,

Isabel Barceló Chico dijo...

Lo peor de todo es que el piso del quinto esté vacío... ¡ay! Ja, ja, un relato genial, mar, muy divertido, anque tenga ese trasfondo infeliz de quien está sola y sin recursos. Un abrazo y enhorabuena.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Felicitaciones, Mar. Es un texto que abre con una de esas frases que te atrapan y no te sueltan (y que he leído en comentarios que parte de una anécdota real, muy bien aprovechada).

Saludos

Miguelángel Flores dijo...

Maravilla de micro, Mar. Ya te lo he dicho, creo. Me encanta esta manera tan tuya de explicar la realidad. Es de esos relatos que me encantaría haber escrito a mí. Felicidades y ya van dos en La Micro, no?

Un abrazo, Mar Huiner.

Xesc dijo...

Para mi era vencedor. Favorito. Un registro que me encanta.

Una vuelta de tuerca más.

Abrazos

MJ dijo...

Lo extraño, querida Mar, es que no ganes todos los concursos a los que te presentas. Era 'una monstrua' de las letras.
Asombraíta me tienes :-)

Un beso y mi más sincera enhorabuena.

Rosana Lilliputiense dijo...

Enhorabuena Mar, a mí también es el que más me gusta. Es vertiginoso, no da un respiro y tiene ese final que nos muestra la locura y desquicie que va más allá de la locura de las primeras frases, pues vemos que todo lo anterior era un delirio.

Abrazo

Armenteros dijo...

No puede dejar de seguirte,esta vez por razones técnicas, porque se me acumulan las felicitaciones por tus premios. Pero sobre todo porque, si dejo de leerte, pierdo una gran oportunidad de enriquecerme en mi proceso de permanente aprendiz de letras.

Mar Horno dijo...

Hola Laura, muchas gracias, la verdad es que quedé finalista en noviembre con "Mi bebida favorita" y gané en el mes de octubre con "Los suicidas". Este concurso no me da mas que alegrías. Un beso.

Esperanza, la verdad es que todos tenemos una anécdote parecida. La vida que llevamos no es normal. Un abrazo.

Isabel, qué alegría, te hacía de viaje. La verdad es que el micro es muy divertido pero es tremendamente triste. Un beso.

Mar Horno dijo...

Hola Gabriel, la verdad es que la realidad supero muchas veces a la ficción. Un abrazo.

Muchas gracias Miguelángel, la verdad es que es el tercero. Finalista en noviembre, en febrero y ganador en octubre. Estoy que no quepo. Un abrazo.

Gracias Xesc, a mí me gustan mucho todos, pero claro también tengo mi favorito, aunque no lo digo. Un abrazo.

MJ, muchas gracias, estoy contentísima. Un abrazo.

Mar Horno dijo...

Rosana, bienvenida al blog. Me alegra mucho que te haya gustado. Vuelve cuando quieras. Un beso.

Armenteros, que eres muy modesto. Siempre se aprende, hasta de los malos. Un abrazo.

ana dijo...

El viento sopló a nuestro favor...que agilidad y que bien contado,para perder la cabeza,vamos!!
Me ha encantado,Ana

Miguel Torija Martí dijo...

Enhorabuena. Qué buena la revolera final.

Elysa dijo...

¡Enhorabuena, Mar! Llego tarde, pero llego para alegrarme de esta noticia. Me gusta este micro por ese punto de locura que tiene.

Besitos

Mar Horno dijo...

Muchas gracias Ana, son cosas que pasan todos los días. Un beso.

Gracias Miguel. Es un micro real como la vida misma. Un abrazo.

Hola _Elysa, tú nunca llegas tarde, un poco locos estamos todos. Un beso.

Anónimo dijo...

Ja,ja,ja...Estupendo relato...y yo sólo he puesto las mochilas...que conste...que la artistaza es Mar...besos grandes...No vemos enseguida!!!
Pilar

Anita Dinamita dijo...

Buenísimo, Mar! Coincido con lo dicho arriba, la última vuelta de tuerca te deja clavada en la realidad.
Abrazos de mar

Mar Horno dijo...

Pilar, lo que nos reimos ese día. Un beso.

Anita, el micro inicialmente terminaba en lo de la caja de sombreros pero me daba la impresión de que no funcionaba así que le di esa vuelta de tuerca y quedó genial. Un beso y gracias por comentar.

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