jueves, 7 de enero de 2021

Navidad en el hospital

#unaNavidaddiferente

 

Durante esta Navidad, llena de luces sin luz, de mesas repletas de comida sin comensales, de alegres adornos sin alegría, al hospital ha llegado un elefante. Es enorme y arrugado, muy viejo. Intenta ayudar en lo que puede y le permite su corpachón gigantesco. Pacientes y personal lo miran temerosos. Mantienen la respiración cuando entra en una habitación cualquiera para dejar la medicación o traer el termómetro. ¡Ay! que tira el vaso de la mesita, ¡ay! que le da al soporte del suero, ¡ay! que con la trompa va a arremeter contra la cama, ¡ay! que al barritar se vuelan las sábanas. Pero milagrosamente, a pesar de su torpeza, hace de enfermero con eficacia y sale con lentitud de sabio paquidermo sin romper nada. Ni siquiera derriba del árbol que hay en el mostrador de enfermería alguna bola brillante en precario equilibrio. A veces, para desentumecerse de sus calculados movimientos en sitios tan pequeños, se da unas carreras por los largos pasillos. Entonces todo retumba y los enfermos saltan en sus camas, incluso ríen. En realidad, no es más que una distracción. Mientras tanto, sin que se fijen en él, su domador puede realizar el trabajo que vino  a hacer sin contratiempos.

Participación en el Concurso de Zenda #unaNavidaddiferente.



5 comentarios:

Ana Tomás García dijo...

Madre mía... ¡Me encanta!
Mucha suerte.
Saludos.

Mar Horno dijo...

Muchas gracias Ana por tu comentario en mi blog. Un abrazo.

Margarita del Brezo dijo...

¡Que maravilla!

Miguel Ángel Pegarz dijo...

Si es que hacer de enfermero tampoco es tan complicado.

Mar Horno dijo...

Muchas gracias Margarita y Miguel Ángel por acercaros a comentar. Un abrazo para los dos.

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