El Microrrelatista
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martes, 26 de junio de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
De aguja
Desde lo alto miro el mundo, aupada por mis tacones de aguja. Los heredé de mi madre, quien me adiestró bien en el difícil arte del contoneo para evitar con gracia los sinsabores de la vida. Las agujas son muy útiles para zurcir los agujeros del fracaso y también para confeccionar sábanas con las que arropar noches solitarias. Combinan bien con todo. Adornan primorosamente los pies con los que piso fuerte la existencia. Desde esos pocos centímetros más arriba se puede mirar por encima del hombro ciertos problemas, se puede agarrar al vuelo la lujuria y el deseo, se puede asistir incluso a entierros manteniendo a raya la pena. Junto a un vestido de flores detienen el tiempo. Junto a un traje de chaqueta engañan la tristeza. Sólo una vez los guardé en el bolso y anduve de puntillas. Fue cuando te quise. Repetías en mi oído que me amabas mientras apisonabas con tu zapato plano mi alma manteniéndola a ras de tierra. Tuve que abandonarte, aunque perdí uno de mis tacones. Clavé su aguja en tu mano, diestra y refinada en propinar reveses. Salí de tu vida cojeando, sí, pero a doce centímetros del suelo.
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| Presentación del libro en Buenos Aires |
Éste es uno de los seis micros que forman parte de la I Antología de Microrrelatos Triple C, ese maravilloso proyecto fruto del sueño de Danik Lammá y Caro Fernández, las jefas de la cofradía del cuento corto Triple C. Han reunido a 25 microrrelatista de habla hispana que comparten la misma pasión por este género, pequeña muestra de los excelentes escritores que forman parte de esta cofradía. El libro fue presentado el 10 de marzo en Buenos Aires y tuve el honor de que Danik eligiera leer "De aguja" en esa presentación.
Sirva esta publicacíón del micro en mi blog como homenaje y agradecimiento a su labor.
lunes, 23 de abril de 2012
La mujer ballena
Ganador quincenal Minificciones en cadena de Triple C
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| Ilustracón de Aurora Ruá |
En la noche más negra resopla ruidosamente y se sumerge en el mar de las obligaciones donde nada con resignación cetácea. Engulle miles de calorías con el krill que filtra su desencanto. Luce una piel rugosa y triste poblada de crustáceos que se nutren del miedo. Da algún pequeño salto para sentirse, por una vez, fuera del océano de su soledad. Otea el umbral de madrugada rezando para que El Capitán Ahab no aparezca borracho, dispuesto a clavarle otro arpón, totalmente seguro de que ella nunca se atreverá a embestir el barco.
Ganador de la IX Quincena de Minificciones en cadena de Triple C cuyo jurado ha sido Meli Prieto.
Allí ha estado acompado de los finalistas Yolanda Nava (mención especial), Esperanza Temprano, Claudio Leonel Siadore Gut y Henry. Enhorabuena a todos.
viernes, 20 de abril de 2012
El cine de verano
Ganador marzo Minificciones a partir de imagen de Triple C
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| Ilustración de Juanlu |
Le gustaba ir al cine de verano, especialmente cuando había previsión de tormenta. Esos días acudían pocos espectadores y podía sentarse en su lugar preferido. A los diez o quince minutos de que Marcial proyectara la película y saliera tranquilo a sus menesteres, empezaban a rasgar el cielo negro los primeros rayos. Entonces los escasos asistentes salían con prisa hacia la calle y era en ese preciso momento cuando él empezaba a disfrutar. Unos segundos más tarde comenzaba a diluviar con fuerza y la espesa manta de agua sumergía todo a su alrededor haciendo que la voz de los actores se convirtiera en extraños sonidos subacuáticos. La pantalla se llenaba de agua como una enorme pecera cinematográfica, terminaba rebosando por arriba y derramaba la película entre asientos, bolsas de palomitas y vasos vacíos. Todo flotaba entonces en carrusel: personajes, nubes, islas, barcos, amores, tesoros y espadas, en una orgía de olas y celuloide. Pero la tormenta terminaba alejándose y un invisible sumidero se tragaba aquel sueño. La pantalla se quedaba en blanco y él salía del cine arrastrando los pies. Calado hasta los huesos. Feliz. De pronto se paraba, dudando de sí mismo, y miraba ansioso el enorme árbol que presidía la entrada, aún con las raíces anegadas. A veces lograba ver, descansando entre sus ramas, una sirena pensativa, un pez amarillo, una ostra con perla. Entonces sonreía y volvía a casa silbando.
Primer Premio en Triple C del Concurso de Minificciones a partir de imagen del mes de marzo.
La preciosa ilustración, made in Juanlu. Cómo no.
GRACIAS TRIPLE C Y COFRADES
jueves, 12 de abril de 2012
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| Ilustración de Aurora Ruá |
Logra introducirse por unos minutos en su casa por una
puerta entreabierta. Todo está igual. En el patio ondea una sábana blanca que
acaba de tender su madre, en el salón arde el fuego de las largas tardes de
invierno, en la cocina se hornea el pastel de los domingos, en la leñera
descansa el hacha del abuelo, en el huerto acaba de florecer el almendro, en el
armario del dormitorio cuelga su vestido nuevo, en la calle está pintada la
rayuela, en el escritorio de papá duermen sus lápices de colores. De pronto
comienza a soplar un viento frío y la puerta se cierra de un portazo. Por un
breve instante, recobra la consciencia en la cama del hospital, y, sus
recuerdos, se van diluyendo entre la asfixia, el ruido del respirador y las
agujas pinchadas en sus venas secas. Lentamente, se sumerge de nuevo en la
agonía. Cerca del estertor final, mete desesperadamente la mano en un bolsillo.
Encuentra una llave. Ya puede volver a casa.
Micro finalista en Minificciones en cadena de Triple C donde Esperanza Temprano ha sido la ganadora con "El fugitivo".
lunes, 13 de febrero de 2012
El relojero
Ganador de enero en Triple C
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| Imagen de DamasArt |
Soy el último de los artesanos del tiempo. El gremio ha ido desapareciendo con la era digital. Aún recuerdo mi taller de relojes de cuerda. Cuando venía un vecino con el suyo, limpiaba y acomodaba las ruedas dentadas a sus anhelos. Al reloj de la novia le engrasaba bien el mecanismo para que su tiempo pasara deprisa mientras esperaba a su amor. Al adolescente le cambiaba completamente la maquinaria para que disfrutara de la vida a la velocidad de su sangre nueva. Al viejo le colocaba minúsculas partículas de oro en los engranajes que entorpecieran el funcionamiento y pudiera disfrutar del poco que le quedaba. Al viudo le alojaba dos artilugios, una rápido para las noches repletas de ausencia, otro lento para los días de trabajo y dominó. Al desaparecer poco a poco aquellos preciosos relojes, el hombre ha perdido el control de su tiempo y ya no les pertenece. Esther posee el último. Uno que yo le regalé. Sus engranajes siempre están bien limpios, sus ruedas bien engrasadas. El próximo mes, mientras se mece en su eterno columpio, cumplirá trescientos años.
Primer Premio en en Concurso de Minificciones a partir de imagen de Triple C. Muchas gracias compañeros por vuestros votos.
lunes, 30 de enero de 2012
Melquíades
Relatos en cadena de Triple C
"Con ser selva, o río, quizás ciudad". De esta forma u otra cualquiera igual de poética terminaba Melquíades siempre sus cuentos. Nadie recordaba cuándo llegó al pueblo, arrastrando su traje raído por la miseria, sus ojos profundos de soledad y su barba poblada de desamparo, pero se quedó hasta su entierro. El primer día que hubo mercado, instaló una mesa desvencijada junto a una caja a modo de asiento y puso un cartel hecho de cartón que rezaba: "vendo cuentos". Desde entonces todos los vecinos, en algún momento de nuestras vidas, le hemos comprado uno. —Melquíades, uno de miedo, uno de amores imposibles, uno de vaqueros, uno de hadas, uno de piratas... a cambio de algunas perras o unas cuantas manzanas. Recuerdo que yo le encargué un cuento especial para mi prometida. Isabel lo leyó y me dejó plantado como una lechuga. Cuando fui a pedirle explicaciones me dijo que el cuento estaba bien, que lo que estaba equivocado era la novia. El día que murió, nos enteramos por boca del Alcalde que había sido en su día un escritor reputado. Aquel imaginador de fábulas ajenas no había sabido terminar, con su maestría preciosista consabida, un único cuento. Su propia historia.
Propuesta a Minificciones en cadena de la 2ª Quincena de Triple C. Sin éxito esta vez aunque ha quedado finalista. La ganadora ha sido Sandra Montelpare con "Cautiva". Mención especial para Esperanza Temprano y Henry. Mi enhorabuena a los tres. Jurado de lujo: Juan Romagnoli.
La frase de incio para la próxima quincena es: "Una lágrima que recorre el fino rostro de porcelana".
lunes, 16 de enero de 2012
El sueño deshabitado
Coprimer Premio Minificciones en cadena de Triple C
—Pide un deseo—, oyó que le dijo una Perseida en Agosto, anochecido ya. El desierto cerró sus ojos de oasis y pensó desde su corazón arenoso el anhelo más profundo. Imaginó ser bosque verde y de altos árboles, arroyos frescos, cuevas húmedas. También se imaginó montaña, de cumbres nevadas, nieblas tempranas, frío perpetuo. Se imaginó ciudad, de rascacielos iluminados, calles rectas, ambiciones humanas. Se imaginó mar. Se imaginó sol. Se imaginó nube. Pero luego echó de menos el horizonte ondulado por el calor, las noches de silencio, el cielo negro como boca de lobo, las dunas doradas, y sólo pidió un día de lluvia. Deseo concedido. Fue como convertirse en Paraíso, y, cuando dejó de llover, y su piel sedienta absorbió hasta la última gota, pudo seguir soñando. Con ser selva, o río, quizás ciudad.
Coganadora de la 1ª Quincena del Concurso de Minificciones en Cadena de Triple C junto con el micro "Regreso a la infancia verdadera" de Henry. La frase de inicio era "Pide un deseo". Mención especial para IM y su "Lapsus". Gracias jurado. Por cierto, de lujo: Elena Casero y preseleccionadora: Patricia Nasello.
Mi enhorabuena a los otros finalistas y a todos los participantes.
martes, 10 de enero de 2012
La partida
Primer premio en Diciembre en Triple C
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| Imagen de DamasArt |
La partida
Todos tenemos un número con el que cargamos a cuestas como si de un saco se tratase. Unas veces está lleno de algodón, otras veces de sal, otras veces de piedras. Una mañana, cuando despertó, sin memoria y sin dolor, anestesiados todavía los sentidos por los últimos retazos del sueño, la invadió una felicidad insólita. El sol de primavera, preñado de promesas, entraba a raudales por la ventana abierta. Pero de pronto se acordó. Un diagnóstico. Dos cirugías. Tres metástasis. Cuatro depresiones. Cinco pelucas. Seis meses de vida. Los malditos dados seguían dando seis.
Ganador del mes de Diciembre en el Concurso de Microrrelatos a partir de imagen en Triple C. Muchas gracias cofrades por vuestros votos.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Conociéndote
Gracias Esperanza
La Cofradía del Cuento Corto Triple C propuso escribir una biografía literaria sobre sus miembros, una especie de amigo invisible. Así quedó la cosa en mi caso.
Así me ve Esperanza Quisiera contarte
Conociendo a Mar Horno
Entre olas y mareas, escribe un microrrelato y ya nada vuelve a ser igual, el mar se postra a sus pies y la tierra cruje de envidia. Neptuno celoso escupe remolinos que engullan sus palabras pero se queda prendado en el intento y las lee una y otra vez hasta que se hunde en las profundidades abrazado a sus historias.
Navega con un cofre lleno de sueños y con un saco cargado de premios. A los primeros los mima, los retrata y los viste de magia; a los segundos les dedica instantes de alegría y luego los olvida en la estantería.
¿Será una sirena vestida de escritora?, ¿una ninfa literaria?. No, es la espuma del mar esperando ser contada.
Y así veo yo a Leo Mercado Viento Norte
Conociendo a Leo Mercado o la poesía ungüento
Es curiosa la soledad cuando sopla el viento norte. Se solaza en sí misma y se place en tardes de poemas y huesos. Entonces las palabras fluyen en papelitos o postales mientras un ulular violento en la ventana nos recuerda que afuera arde el mundo. Que arda. La casa está cerrada a cal y canto. No importa, nosotros ya olvidamos las razones de la cólera, ya olvidamos los panfletos del fracaso y con versos de antropólogo hilvanamos a puntadas largas los desperfectos del alma. A veces es mejor no ver, para imaginar las letras despojadas del negro, convertidas en cóndores tatuados que vuelan sobre las páginas blancas de libros soñados. Letras como pájaros que planean sobre corrientes de sentimientos, desbaratando el orden establecido, colocando las montañas arriba, el cielo abajo. Respectivamente. Cambia el plano del mundo y ya no importa la nostalgia porque ya sabemos revolver en el cajón olvidado, buscar en el estante polvoriento hasta encontrar un poema para coser cuerpos.
viernes, 18 de noviembre de 2011
De maletas y mariposas
Ganador de Octubre en Triple C
Ganador del mes de Octubre en el Concurso de Minificciones a partir de imagen en Triple C.
martes, 15 de noviembre de 2011
Horas muertas
Las horas han muerto. Qué triste su entierro de segundos y minutos secos. El tiempo perdido se lamenta, las estaciones suspiran compungidas, la hégira se ha vestido de luto, las edades arrojan crisantemos. ¡Pero ay, los besos no dados!, al borde del desvarío, lloran sin consuelo.
martes, 8 de noviembre de 2011
Señaladores de libros
Triple C
La borrasca
Cuando acabó de leer se dio cuenta de que el libro había extendido su tormenta de letras por toda la ciudad. Al día siguiente, los árboles del parque amanecieron con las hojas llenas de historias.
Objetos perdidos
Un día perdí los nervios cuando volvía del trabajo después de recoger a los niños del cole, hacer la compra, dejar la ropa de la tintorería, buscar un regalo para mi suegra y llevar al perro al veterinario. Desde luego no pienso volver a buscarlos.
Examen de conciencia
La conciencia no quiere hacer el examen. Abandona el lápiz sobre el pupitre, junto a la culpa, y deja la hoja en blanco. El profesor le recrimina su falta de ética y ella le lanza el remordimiento a los pies. Al fin, se siente tranquila.
Micros en señaladores de libros realizados por Triple C y repartidos en las IV Jornadas Nacionales de minificción celebradas en Mendoza (Argentina) para dar a conocer la Cofradía.
















